domingo, 6 de abril de 2014

UN PAÍS SIN MENTIRAS

Cuándo fue la última vez que escuchaste una mentira, cuando fue la última vez que alguien nos mintió, en que nos prometieron trabajo, seguridad, salud, bienestar, cual fue el último político que recuerdas con vocación real de servir a los demás. 

En mis años de vida, y en concreto, en mis años con sentido común, social, y como crítico de lo que sucede, me doy cuenta, que estamos cansados de que nos mientan, y mientan, de que nos vean la cara y siempre se salgan con la suya, yo me hago diario un cuestionamiento, hasta cuando podremos tener un país sin mentiras.

Vivimos inmersos en un estado, repleto de normas jurídicas obsoletas, reglamentos que son inconstitucionales y que se encuentran vigentes, sin importar si violentan o no derechos humanos, legisladores sin conocimiento de políticas públicas, jueces corruptos, funcionarios que no tienen ganas de aprender sino seguir con el sistema que se rige actualmente, asesores de papel, que se forman en escuelas ficticias, personas que realmente no aportan nada a la sociedad, ya que no tienen un valor indispensable y único, la vocación de servicio, y así sólo laceran más el podrido sistema ejecutivo, legislativo y judicial que se mantiene activo década tras década en nuestro país.

México necesita ya, que no se nos echen más mentiras, es real que contamos con un Poder Ejecutivo Federal incapaz de cumplir con su función, ya que es claro el egocentrismo en sus funcionarios de alto nivel, que es visible que no cuentan con el valor que antes mencione, que es la vocación de servir al pueblo, sino que ven en el servicio público como una oportunidad para realizar actos de rapiña y enriquecer sus bolsillos. Un ejemplo claro de está situación es lo que se vive en tierra caliente, un Estado que mediante sus ciudadanos, decidió levantarse y luchar por sus propios derechos humanos, ya que el gobierno no podía con el paquete, ya que el sistema de seguridad municipal, en la mayoría de los Estados del territorio nacional, se encuentra absolutamente corrompido. 

Esto obligo a los michoacanos, a no respetar más las leyes ni sus gobernantes, recordemos que en primera instancia el Gobierno Federal quiso imponer su autoridad mediante el poder público, no obstante, recapitulo en el acto, ya que algún funcionario con poco sentido común pudo recomendar, que el Ejercito, la Policía Federal, estatal y municipal, es para protección del pueblo y no para utilizarlos en contra de ellos, ya que la justificación era bien clara, el gobierno no cumplió con sus funciones como Estado. 

Podemos hablar también de un Poder Judicial, que imparte justicia NO pronta ni expedita, no obstante, a nivel federal se podrá rescatar su función, ya que existe un poco mas de respeto y compromiso en la manera de aplicar la norma, con excepción claro del Derecho Penal, un sistema que no entraré en detalles, ya que me causa pánico el saber que en cualquier momento, podemos ser acusados de algún delito que quizá nunca cometimos y que quizá nunca cometeremos y en algún momento escribiré en memoria de un gran amigo que fue victima de esto. 

Es preocupante, que en Jalisco, nuestros sistema de impartición de justicia, se encuentre por debajo de la media nacional, siendo superiores en materia judicial los Estados de Zacatecas y Baja California, Estados que guardan congruencia y protocolo firme con sus ordenamientos jurídicos,  que sinceramente son gratos leer. Y no se hable de nuestro grandioso y honorable Poder Legislativo, nuestros grandes representantes de elección popular, que son los que toman las decisiones por nosotros, es aterrador saber, que previo a tomar cargo reciben una capacitación para la formulación de iniciativas de ley  y creación de normas jurídicas, acorde a la comisión que le corresponda a cada diputado. 

En fin, creo que ya sabemos todo esto, pero lo que si es verdad, es que ya estamos cansados de mentiras, que desde pequeños recibimos en nuestros libros de texto gratuito, que hablan de los grandes héroes de la patria, de la religión que tanto lacero al pueblo mexicano, estamos cansados de promesas absurdas e inalcanzables, de ver como desgarran al pueblo, pero lamentablemente mientras los intelectuales y personas buenas, preocupadas por que nuestro México sea mejor, sigan en el anonimato, esto jamas podrá cambiar, es por ende, que invito a todos aquellos individuos que tengan injerencia en un puesto público, a que recapaciten y que recuerden que el ser honesto no es una virtud, sino una obligación, porqué el pueblo no permitirá más abusos, más negligencias, porque ya es hora de exigir lo que merecemos. 

Recuerdo una frase que leí en un gran libro llamado "Médico de Cuerpos y Almas", escrito por Taylor Caldwell, que por cierto es uno de mis libros favoritos, dónde narra la historia del apóstol San Lucas, el gran médico de Jesucristo, mismo que dijo: "El poder lo consiguen los hombres malos y despreciables, gracias a un pueblo ansioso, un pueblo estúpido y codicioso, un pueblo egoísta y pusilánime ¿Dónde están los guardianes de la libertad del pueblo?. Vosotros callaos, sois esclavos en cuerpo y espíritu, sois ladrones y cobardes. Pero lamentablemente un pueblo cuando no habla, merece lo que sus gobernantes son."